lunes, 14 de septiembre de 2015

LUNA SOBRE UCRANIA


No me canso de compartir este texto de Gogol. Lo leí por primera vez hace algo más de diez años, en un momento de mi vida en el que era especialmente sensible hacia las enormes llanuras esteeuropeas, y me cautivó.
¿Conocen ustedes la noche de Ucrania? En mitad del cielo se alza la luna: la inmensidad del firmamento se ha dilatado más aún, y es infinita; se inflama y respira. La tierra está anegada en una luz argéntea, el aire maravilloso sabe a frescura y languidez, y lleva consigo un océano de perfumes. ¡Noche divina! Los bosques se han desprendido de sus enormes sombras. Los lagos están callados y tristes. Los árboles tienden temerosamente sus raíces hacia el frío del pozo; a ratos murmuran sus hojas, irritándose cuando un hermoso donjuán – el viento nocturno – las besa. El paisaje duerme. Arriba todo respira, todo es triunfal. El alma tiene una sensación de infinito y de maravilla; multitud de apariciones plateadas surgen de sus profundidades. ¡Noche divina! Todo resucita: bosque, lago, estepa. El ruiseñor ucraniano vierte su majestuoso canto, diríase que hasta la luna lo escucha en mitad del cielo… Como hechizada, duerme la aldea.

Nicolai Gogol: La Noche de Mayo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario